Pensando en la diabetes.

El 14 de noviembre es el Día mundial de la Diabetes y, como casi siempre hago, he investigado un poco.

Resulta que la prevalencia de la Diabetes es del 6% de la población, pero la mitad de los enfermos afectados por la enfermedad lo desconocen. Los profesionales sanitarios hablamos mucho de la diabetes. Es una enfermedad importante. Hoy voy a reflexionar un poco sobre ella para intentar explicar por qué es tan importante y que debemos hacer con respecto a ella.

¿Eres diabético? ¿No lo sabes? Pues estás de suerte. Durante toda esta semana muchas sociedades científicas se han puesto de acuerdo y lanzan una campaña llamada

DETECCIÓN DE PERSONAS EN RIESGO DE PADECER DIABETES

Y DE HIPOGLUCEMIAS EN FARMACIAS COMUNITARIAS ESPAÑOLAS

Es una campaña que se lleva a cabo en toda España en diferentes farmacias (todas las que quieran y estén formadas para ello).

¿Qué es la diabetes?

Esta vez me voy a saltar definiciones técnicas para ir a lo práctico. Las definiciones técnicas las puedes encontrar en mucho sitios de internet.

La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por tener el azúcar en sangre elevado. El azúcar, la glucosa, en realidad, es la fuente de energía fundamental del organismo. Las células la usan para ser capaces de poner en marcha todo su metabolismo. Es una fuente de energía muy rentable. Resulta que las células cerebrales, las neuronas, solo son capaces de obtener energía de la glucosa. El resto de células del cuerpo, especialmente las de los músculos que son las que más consumen, son capaces de obtener energía de otras moléculas y por otros caminos, aunque no resulta tan rentable. Así que el organismo tiene un sistema de regulación para que, cuando hay bastante glucosa, todas las células se alimenten de ella, y cuando no hay mucha glucosa disponible sólo las células cerebrales tengan acceso. Este mecanismo de regulación es lo que falla en los pacientes diabéticos.

En una persona sana, después de comer y meter glucosa en el organismo se dispara un sistema hace que las células de todo el cuerpo se carguen de glucosa. Por eso la glucemia (la concentración de azúcar en sangre) baja rápidamente. En un diabético esto no ocurre. Después de comer la glucemia se mantiene elevada.

Es sistema es muy complejo, puede fallar en muchos puntos y por eso hay diferentes tipos de diabetes. Y para cada tipo de diabetes hay diferentes dianas terapéuticas y para cada diana terapéutica diferentes tratamientos. Pero a ver… la clave del asunto es entender cuál es el problema de tener la glucemia elevada.

El problema

Cuando la glucemia está elevada durante mucho tiempo diferentes estructuras reaccionan con la glucosa y, básicamente, se estropean. Esta reacción se llama glicoxilación. Muchos órganos del organismo se ven afectados por la glicoxilación. Los más importantes:

  • Los ojos. La diabetes es la primera causa de ceguera en países desarrollados. La enfermedad se llama Retinopatía diabética.
  • Los riñones. Los riñones se estropean en lo que se llama Nefropatía diabética.
  • Nervios sensitivos. Cuando se estropean dejamos de sentir presión o dolor. Esto es muy peligroso. Un paciente diabético puede tener un dedo del pie roto y no darse cuenta. Cuando se de cuenta puede ser tan tarde que no se pueda recuperar.
  • Úlceras en la piel. La irrigación de los tejidos periféricos se ve comprometida. No llega suficiente sangre. Si se genera una herida no se logra reparar a tiempo. Los pacientes diabéticos pueden tener problemas de úlceras. La cosa se complica en pacientes encamados. Y también agrava los problemas en los pies. Es habitual que los pacientes diabéticos con evoluciones muy largas y mal control terminen con dedos amputados o incluso sin miembros completos.
  • Sistema cardiovascular. Los pacientes diabéticos tienen mayor probabilidad de tener problemas cardiovasculares. De hecho hay profesionales que categorizan la como una enfermedad cardiovascular y no en una del sistema endocrino.

Estos son los problemas más graves más habituales, pero h
ay más… desde problemas para quedarse embarazada, embarazos de mayor riesgo, depresión, mayores índices de demencia, y menor esperanza de vida.

¿Cómo sé si soy diabético?

Los problemas de gestión de la glucosa en sangre pueden llevar hiperglucemia (exceso e glucosa en sangre) o hipoglucemia (concentración de glucosa muy sangre).

Hiperglucemia. Los síntomas son variados: tener mucha sed, visión borrosa, piel seca, sentirse débil y orinar mucho. Es difícil pensar -“eh! estoy cansando… igual soy diabético… ”

Hipoglucemia. Los síntomas son hambre, temblor, mareo, confusión, sensación de ansiedad o debilidad. Ya ves que son síntomas que, si no eres diabético, se te pasan por alto.

Para saber si eres diabético existe un test llamado Test de Findrisk que nos indica la posibilidad de padecer diabetes. Si tienes riesgo alto habrá que ver la glucemia después de 8 horas de ayuno, y si está alterada tendrás de ir al médico para que determine si tienes diabetes, o prediabetes.

¿Por qué es tan importante el diagnóstico precoz?

Los problemas de la diabetes aparecen pasados unos años de evolución de la enfermedad. El control temprano de la glucemia, mantener a ralla la concentración de glucosa en sangre retrasa la aparición de problemas. Retrasarla puede suponer evitarla.

Por eso te invito a buscar una farmacia cercana que te pueda pasar el Test de Findrisk o directamente a hacerte una determinación de glucemia en ayunas. O, por supuesto, acudir a tu médico.

 

Ya para terminar os dejo un enlace a un decálogo para pacientes que acaban de elaborar el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y la Federación Española de Diabetes FEDE. En este documento encontrarás unos consejos básicos de ciudades y prevención de la enfermedad.

Puedes encontrarlo aquí.