La escarlatina asoma la patita.

Esta semana me llamaron de un cole. -“Tenemos un caso de escarlatina y hay una profe embarazada. ¿Pero esa enfermedad no se había erradicado?” – Calma, calma. Hoy rompemos la rutina para hablar de la escarlatina.

LA ESCARLATINA.

Creo que lo que más asusta de la escarlatina es su rimbombante nombre. Parece sacado de una novela romántica del siglo XIX. Un nombre evocador para una enfermedad que parece que nos traslada a épocas más oscuras y donde las enfermedades infecciosas se llevaban por delante a naciones enteras. No perdamos los nombres hermosos y evocadores. El exceso de tecnificación es aburrido. A veces, incluso los físicos teóricos están inspirados y nos asombran con nombres poéticos como la idea del “horizonte de sucesos“.

Vamos al tema, que hoy he amanecido inspirando y tal vez mi mente nos lleve por derroteros equivocados. Os dejo unos cuantos datos sobre la escarlatina, de forma un tanto esquemática para evitar mi propio empuje creativo.

La escarlatina es:

  • Una enfermedad causada por bacterias. Las bacterias se clasifican y se nombran de muchas maneras y en función de muchas características. Las que causan escarlatina son Estreptococos betahemolíticos del grupo A. Es una forma de decir que son bacterias redonditas que crecen en forma de cadenas. Son capaces de romper glóbulos rojos (por eso hemolíticos) y son del grupo A. Las del grupo B causa neumonías y meningitis.
  • Es transmisible. Se contagia a través de gotitas de saliva cargadas de las bacterias que viajan hasta el nuevo huésped. Las gotitas pueden ir por el aire de una persona a otra, por contacto directo o por objetivos.
  • Se considera una enfermedad benigna. Es decir, en nuestra sociedad de acceso masivo a los medicamentos no causa problemas graves.

¿Pero no se había erradicado? Tiene un nombre que nos parece antiguo y parece que debería estar erradicada, pero no es así. No existe una vacuna contra ella. Nunca nos ha abandonado del todo. Todos los años veo algún caso en la farmacia. La gente se sorprende mucho, pero cuando el invierno abdica sobre la primavera surge algún caso de escarlatina en algún niño del pueblo. Los avances en prevención en general (lavarse las manos, no compartir vasos ni cubiertos, tener una higiene correcta…) hacen que no haya muchos casos.

Otra curiosidad es que si has padecido escarlatina es posible que vuelvas a padecerla. No se adquiere una inmunidad específica contra ella porque la causan varios tipos de bacterias.

Síntomas

¿Y como sé yo si tengo o si ni hijo tiene escarlatina? La escarlatina necesita un diagnóstico por parte de un médico. Sin embargo existen indicios que nos pueden ayudar a sospechar que estamos ante un caso de fiebre escarlata:

  • Dolor de garganta e inflamación de las amígdalas.
  • Los ganglios submaxilares se inflaman.
  • Aparece fiebre alta y de forma brusca y que dura unos 5 días.
  • Entre 12 y 48 horas después de que sube la fiebre, aparece un sarpullido de color escarlata por todo el cuerpo. Y además los pliegos en las axilas, debajo de los pechos o en la ingle adoptan también ese color.
  • En algunas ocasiones la lengua adopta forma de fresa. Es decir, se pone roja y con bultitos blancos.

¿Qué hago?

La escarlatina suele aparecen en niños de 4 a 8 años. Si tienes sospechas de que tu hijo la está padeciendo, vete al centro de salud y habla con un médico. El diagnóstico es rápido. Se hace con una prueba en saliva. En caso de padecerla el médico te contará que tienes que hacer, pero básicamente será:

  • Tomar un tratamiento a base de antibióticos específicos, algo para la fiebre y posiblemente algo para el picor de piel. Es fundamental que termines el tratamiento completo con los antibióticos.
  • Beber mucho líquido. Que pesados con lo de beber… Siempre que hay fiebre hay que beber.
  • Reposo. El niño deberá descansar todo lo posible. El desarrollo completo de la enfermedad dura entre 5 y 7 días.
  • El niño de debe ir al colegio hasta, al menos, 24 horas después de que haya remitido la fiebre.
  • Avisa al colegio y a los padres de los niños que han estado en contacto.
  • Si aparecen vómitos (es es habitual), usa un suero oral para mantener a tu hijo hidratado.
  • Usa probióticos. Un día os hablo con calma de ellos. Los probióticos van impedir que el antibiótico destruya la flora bacteriana beneficiosa del organismo de tu hijo. Evitas diarreas, bajadas de las defensas, y problemas de cándidas vaginales en niñas. Para es uso de antibióticos te recomiendo un probiótico que contenga Lactobacilus Rhamnosus, es la cepa sobre la que hay más estudios. La puedes encontrar en muchísimas presentaciones. Te digo una como ejemplo: el Kaleidon 30.

¿Qué pasa con la profe embarazada?

Nadie quiere estar enfermo. Y menos una profe embarazada. Pero no hay que alarmarse. El contagio no es tan fácil. Entiendo que cualquier mujer embarazada que trabaja con niños debe tener ciertas precauciones como evitar la saliva, lavarse las manos, etc. Con estas medidas lógicas y sencillas será suficiente para evitar el contagio. No hace falta hacer nada especial. En el caso de que se produzca el contagio, la medicación es perfectamente compatible con el embarazo. Por supuesto es mejor evitara, pero alarmas las justas.

¿Y eso de las secuelas?

¿Qué pasa si la escarlatina no se trata? Pues que pueden aparecer secuelas a largo plazo. Secuelas serias que evitaremos con el tratamiento. Secuelas como:

  • Enfermedades reumáticas que pueden afectar al corazón, a las articulaciones, a la piel o incluso al cerebro.
  • Problemas en los riñones.
  • Infecciones de oido.
  • Inflamación de las articulaciones
  • Neumonía.

Conclusión y consejos básicos

¿Hay que tener miedo? No. La escarlatina es una enfermedad benigna que con el diagnóstico y tratamiento adecuado no presenta graves problemas.

¿Qué hago si sospecho que mi hijo la padece? Ir al médico. La la escarlatina tiene un diagnóstico fácil con una prueba en saliva. Una vez detectada se trata con antibióticos específicos.

¿Cómo evito contagios? La primera medida básica es que el paciente con escarlatina necesita descansar y hay que limitar el contacto con otras personas. Y luego las medidas básicas, lavarse las menos a menudo, evitar compartir vasos, tenedores, pajitas, etc…

 

Si tenéis cualquier pregunta sobre la escarlatina o sobre cualquier cuestión relacionada con la salud podéis preguntarme e intentaré ayudaros. Espero que este artículo os haya resultado interesante. Recordad que podéis echarme una mano dándole a me gusta y compartiendo en vuestras redes sociales.

¡Hasta la próxima!