El cordón umbilical y el alcohol de 70 grados

Ya tenemos a Mario en casa. Tanto la madre como él están genial. Ahora, tras la llegada del bebé toca implementar nuevas rutinas, entre ellas el cuidado del cordón umbilical. Con alcohol de 70 grados, eso sí.

El cordón umbilical

Cordón umbilical

Parece mentira que se deje en manos de padres, incluso de los primerizos, una labor que parece tan compleja. ¡Limpiar el cordón umbilical! La fuente de alimentación del niño hasta el nacimiento. Sin duda es una situación que crea mucha inseguridad y estrés. La explicación de porqué el equipo médico deja esta labor en las manos temblorosas de los padres es sencilla: Es muy difícil equivocarse y hacerle daño al niño.

Así que, calma. Ese rollo raro que sale del ombligo del bebé con una pincita amarilla en la punta se curará sin problemas.

El cordón da un poco de grima. Es sorprendentemente duro, transparente y se puede ver en u interior un poco de sangre seca y claramente los tres vasos sanguíneos que contiene. En poco días se va secando y oscureciendo y finalmente se desprende. Se cae entre la primera y la cuarta semana. Deja en el ombligo una pequeña herida que cura en tres o cuatro días.

La cura del cordón umbilical

Aquí van cuatro consejos para perderle el miedo, y ya de tener que manipularlo hacerlo con todas las garantías.

El cordón debe manipularse siempre con las manos limpias, recién lavadas. Puede tocarse y moverse. La zona es poco sensible para el bebé, y aunque llore no será de dolor. La lógica dice que manteniendo el cordón seco y alejado de cualquier agente patógeno no debería infectarse, sin embargo la Asociación Española de Pediatría sigue recomendando hacer una cura diaria.

Sigue las siguientes recomendaciones para hacerlo bien:

  1. Lávate las manos. Es una buena costumbre siempre antes y después de cada cambio de pañal o de cada toma de biberon o pecho. También es buena idea usar un antiséptico como el Sterilium, teniendo cuidado que tener las manos secas antes de tocar al bebé.
  2. Quítale la ropa al bebé y retira la gasa que posiblemente tenga puesta en el cordón.
  3. Coge una gasa o un bastoncillo y empápalo en alchol de setenta grados o en una solución de clorhexidina y limpia bien la zona, especialmente la zona de contacto del cordón con el ombligo. Puedes mover el cordón para arriba o para abajo. Hazlo con cuidado pero sin miedo.
  4. Retira la gasa mojada y seca muy bien la zona.
  5. Envuelve el cordón con una nueva gasa SECA
  6. Ponle el de nuevo el pañal, y dóblalo de manera que el cordón umbilical quede fuera del pañal y lejos de pises y cacas.

Es una técnica sencilla, que debe aplicarse al menos una vez al día.

Las claves

  • Desinfección:

    • El alcohol de 70º

      Habitualmente tenemos dos tipos de alcoholes a nuestra disposición, el de 96 y el de 70. Ese número designa que de 100 partes, 96 o 70 son alcohol y el resto es agua. El alcohol tiene una muy buenas propiedades antisépticas y desinfectantes. Es eficaz frente a bacterias, hongos y virus. Curiosamente, y en contra de la creencia popular, el alcohol de 70º presenta un efecto mayor frente a todos estos agentes que el de 96º. Además reseca menos la piel adyacente. El alcohol no está recomendado en heridas abiertas,sin embargo para el cordón es ideal porque favorece el secado, previene las
      infecciones y no deja ningún tipo de residuo. Eso sí, para ser eficaz necesita una permanencia mínima de 1 minuto en la zona que queremos desinfectar.

    • La clorhexidinaEs un antiséptico fantástico. En mi opinión debería desplazar el uso de alcoholes, povidonas, mercurocromos, etc. Es limpia, más segura que el alcoho. Y además suele venir en formato spray. Es menos secante qe el alcohol, pero es superior en todo lo demás. En la práctica puedes usar tanto el alcohol como la clorhexidina. Usa el que tengas en casa, si tienes que comprar, compra clorhexidina.
    • ¿Y el betadine? Está desaconsejado. No tenemos los resultados de las pruebas metabólicas (la prueba del talón) así que no debemos aplicar yodo.
  • Mantener la zona seca. 

    Hasta hace poco tiempo se recomendaba mantener la gasa impregnada alrededor del cordón, pero se ha descubierto que en algunos casos la piel maceraba y hacia que el cordón tardase más en secarse y caerse. Mantener la zona limpia y seca es la manera de que el cordón caiga lo antes posible y sin problemas de infecciones.

  • La gasa.

    Hay muchos tipos de gasa. Yo te recomiendo que para esto utilices gasas suaves de tejido sin tejer. No dejan hilos, se empapan bien y normalmente vienen dos unidades en cada bolsita esteril, perfecto para empapar una y limpiar y usar la otra como gasa seca.

 

Espero que estas cuatro ideas te den más seguridad a la hora de enfrentarte a este reto. La llegada del bebé a casa crea mucho estrés. ¡Qué la limpieza del cordón no te quite el sueño! (que para eso están las tomas nocturnas, los llantos y desvelos del bebé)

 

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