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¿Cómodo en tus pies? (I) Cuidados básicos del pie.

Campaña Cómodo en tus pies

Cuando hablamos de cuidarnos automáticamente pensamos en hacer dieta, hacer deporte, controlar el azúcar, el colesterol… y está bien, claro. Tal vez alguno pensará también en la higiene, la belleza, la cosmética… y también es correcto.  Pero cuidarse es una actitud transversal en la vida, una filosofía que crea rutinas y hábitos saludables. Estos hábitos dependen de las circunstancias y características de cada uno en cada momento de su vida.

Alguien dijo que nuestra filosofía o nuestra forma de pensar crea acciones, las acciones crean hábitos y de los hábitos se nutre nuestro futuro.

En casi todas las rutinas de cuidado que cada uno puede diseñar (es decir, en nuestros hábitos) se suelen olvidar tres partes del cuerpo. Las olvidamos, no les hacemos caso y cuando surgen problemas en ellos resultan terribles. Es lo que yo llamo Los tres olvidados.

 

Los tres olvidados

Los tres olvidados son fuente de muchísimas consultas en la farmacia. ¡Muchísimas! (Se me acaba de ocurrir que en algún momento me pondré a apuntar cuales son las consultas más habituales en mi farmacia). Bueno, vamos al lío. Los tres olvidados son:

  • La lengua. De vez en cuando viene alguien a la farmacia con una papila gustativa mirando para cuenca. Con una parte de la lengua con un color raro, con un mordisco, con la lengua hinchada o con sensación de ardor. La lengua debe lavarse, con el cepillo o con un limpiador lingual, y usar un colutorio suave y sin alcohol.

 

  • Los ojos. La cantidad de consultas que tratamos de los ojos es impresionante. De hecho hay muchísimos cursos de formación para farmacéuticos centrados en los problemas leves de salud ocular y hay muchos protocolos de derivación. El miércoles pasado fui a uno organizado por Cinfa (óptimo) muy interesante del que saqué unas cuantas ideas que ya estoy poniendo en marcha.

 

  • Los pies. Una de las partes más importantes del cuerpo. Soportan el peso del cuerpo, los tenemos en un entorno húmedo, oscuro y oclusivo durante horas, y cuando llegamos a casa rara vez les dedicamos algo de tiempo. Así surgen problemas graves.

 

¿Cómodo en tus pies?

Pies hoyempiezoacuidame Adrián Acuña Ferradanes

Estos días estamos ultimando los detalles de una campaña de Salud del Pie que vamos a poner en marcha en la farmacia. Le hemos llamado “¿Cómodo en tus pies?”. Se trata de un servicio sencillo de revisión visual de pies en busca de sus problemas más habituales. Esta idea nació hace unos años. Un grupo de farmacias de Galicia, liderados por un farmacéutico de la Illa de Arousa (más info), pusimos en marcha un servicio de este tipo con el que ganamos el Premio Cinfa a la Innovación en Oficina de Farmacia. Basado en aquella idea hemos preparado un manual bastante completo. Y después hemos dedicado unas cuantas horas a preparar y formar al equipo de la farmacia.

Con todo este trabajo realizado, ¿cómo no utilizarlo en el blog? Al final el blog tiene el mismo objetivo que la farmacia. Ayudar a nuestros pacientes/lectores a cuidarse.

Cuida tus pies.

Inicio hoy una serie de entradas sobre patología y cuidado de pies. Aun no se cuantas saldrán. Pero voy a empezar con unos cuantos consejos básicos para evitar problemas.

  1. Déjalos respirar. Los pies suelen estar todo el día en un entorno oclusivo, sometidos altas presiones y pesos. Apretados por arriba, por abajo y por los lados. Y también por delante y por detrás. Los entornos húmedos son ideales para la proliferación de hongos, y para sobreinfección de uñas encarnadas, de grietas y para la formación de ampollas. Mantén tus pies secos. Déjalos respirar, que estén al aire un buen rato todos los días.
  2. Lávalos. Seguro que en más de una ocasión dejas que la espuma resbale por tus pies y los das por limpios. Error. La higiene es fundamental para evitar patologías.
  3. Sécalos y mantenlos secos. Después de la ducha, sécate los pies con la toalla. Con dedicación. Y durante el día evita los zapatos totalmente oclusivos, como las botas de goma. Usa unos polvos pédicos, como el famoso funsol. No solo secan los pies, sino que además tienen efecto antifúngico.
  4. Usa un buen calzado. No escatimes en la calidad del calzado. Un acolchado suave, una horma adecuada, la talla correcta, transpirables, cómodos y adecuados al clima. Unos zapatos inadecuados pueden desencadenar problemas muy serios, como dedos en garra, ampollas, favorecer el avance de juanetes o la aparición de callos.
  5. Manténlos hidratados. Antes de dormir hidrata tus pies, dales un buen masaje, repasa todas las uñas y todos los dedos. Además de evitar problemas como las durezas (ya veremos que las durezas no son solo un problema estético, esconden problemas mucho mayores), después de leer las siguientes entradas, podrás detectarás cualquier patología incipiente y para tratarla a tiempo.
  6. Mantén las uñas cortas. Muchísimos problemas de las uñas se evitan manteniéndolas cortas y bien cortadas. Si no eres capaz de hacerlo (no siempre es fácil) acude a un podólogo.
  7. Consulta cualquier duda. Muchos farmacéuticos luchamos por ofrecer servicios diferenciales, como la revisión de pies. Siempre asumimos que una de las labores principales es saber cribar si necesitas o no acudir a un médico o aun podólogo. No dudes en preguntar en tu farmacia.

Conclusión

Cuidar los pies es facil, pero por alguna razón solemos olvidarnos de ellos o incluso maltratarlos. Para cuidarlos préstales algo de atención cada día e introducidos en tus rutinas.

Echar un vistazo cada día a tus pies te ayudará a prevenir muchos problemas y a detectar cualquiera que aparezca de forma precoz. No es lo mismo tratar una uña encarnada cuando ya está infectada que cuando empieza a enterrarse, o un pie de atleta cuando aparece la primera descamación que cuando ya está por toda la planta del pie.

El objetivo de este blog sigue siendo el mismo: Ayudar a los lectores a cuidarse. Si te parece útil o interesante échame una mano dandole a me gusta y compartiendo en tus redes sociales.

¡Muchas gracias!