Mi bebé tiene mocos. Hoy empiezo a cuidarle.

Se acerca el invierno. Lo siento, tenía que decirlo. De momento disfrutamos del sol, la playa y las fiestas gastronómicas. Al menos aquí, en este rinconcito de Galicia en el que vivo y trabajo. Días largos (a las 21:30 todavía está el sol dando calor) y las terracitas de Bueu llenas de vecinos y veraneantes. Mientras los mocos y otras enfermedades más bien invernales nos acechan.

La realidad se impone y todos sabemos que el invierno está llegando y con él llegarán sus propias patologías. Entre ellas los primeros e inquietantes moquetes de los bebes que nacieron la primavera pasada. Como el mío.

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Tamaño estómago bebé

¿Cuánto tiene que comer un bebé durante la lactancia?

Hay muchos temas comprometidos al hablar de los bebés. La lactancia es, sin duda, el más difícil.

Vamos allá.

La leche de la madre es el mejor alimento para el bebé. Ya está. Es así de sencillo y de claro. Cuando no es posible o cuando los padres no quieren hacerlo hay fantásticas alternativas que permiten al niño crecer sano y fuerte. Los padres deben ser libres de elegir qué hacer, dado que ninguna de las opciones es “mala”. Nadie debe juzgar una situación de este tipo sin conocerla a fondo. Y posiblemente conociéndola tampoco. Desde las farmacias siempre animamos a las madres a dar lactancia materna y para ello organizamos charlas, clubes y ponemos a su disposición un montón de productos para ayudarles.

Sea como sea, tanto en mamás que dan leche de fórmula, como en la lactancia materna, vamos a intentar disipar alguna duda en cuanto a la cantidad de comida que debe comer el bebé.

¿Cuánto tiene que comer mi bebé?

Antes de seguir hay que aclarar un par de cositas.

  1. Los bebés recién nacidos son son iguales entre ellos. No es lo mismo un bebé de 2 kilos 500 gramos que uno de 4 kilos al nacer. Sus necesidades son diferentes.
  2. La maduración de los sistemas y órganos de los bebés recién nacidos no es una ciencia exacta. El sistema gástrico de un bebe que nace con 38 semanas puede ser más maduro que uno que nazca con 40 semanas más 4 días.

Dicho esto tenemos dos posibles situaciones:

Lactancia materna.

Cuando el bebé se alimenta exclusivamente de la leche materna la madre debe ofrecer el pecho al bebé “a demanda”. Lo siento amigos. A los más organizados del lugar, que quieren tener un horario controlado, esto les va a descuadrar el día. No hay manera de organizar o predecir de antemano las tomas. A medida que el bebé crece, sus necesidades cambian, y con ellas también la frecuencia y cantidad que necesitan de leche.

De forma orientativa el bebé come entre 8 y 12 veces al día. Y todos los días debe hacer pis y caca. Así que ya sabes, debes estar preparada para dar el pecho a cualquier hora. Si el bebé pide, ofrécele.

Lactancia con leche de fórmula.

Si algo intentan las leches de fórmula es parecerse lo más posible a la leche materna (cosa que, a mi  juicio, no consiguen, aunque cada vez se acerquen más). Lo lógico es, entonces, que la forma de alimentación sea también similar a la de la lactancia materna. Sí. Estoy diciendo eso que estás leyendo. La lactancia debe hacerse a demanda también, tanto cuando se da el pecho como cuando no. Los bebés están programados para autorregularse, ¿por qué tratamos de evitarlo? La leche de fórmula no se digiere igual que la de la madre y eso marcará la diferencia. En general los niños criados con leche de fórmula harán menos tomas que los de lactancia materna.

Los fabricantes proponen cantidades, pero son recomendaciones, no reglas estrictas. No hay que tomarlas a rajatabla. Al final del post te pongo unas fotos de unas cuantas latas de leches de diferentes marcas.

“-Mi hijo de tres semanas come seis bibes de 90 ml

-Pues el mío con cuatro semana tomaba siete de 120ml.”

Cada niño va una velocidad, los hay más o menos glotones. Hay que evitar comparar y preocuparse.

¿Está comiendo demasiado?

Hay dos fenómenos muy útiles a la hora de saber cuando el bebé está comiendo demasiado. Aunque se aplica a leche de fórmula y leche materna la regulación en el caso de bebés que maman es mucho más difícil.

El hipo.

Es un trastorno benigno. Se trata de la contracción del diafragma que presiona los pulmones. Aquí no hay leyes rígidas, pero se puede relacionar el hipo con:

  • El niño ha comido demasiado rápido. Prueba a usar una tetina más lenta.
  • El niño ha comido demasiado. Prueba a darle menos.
  • Otros motivos: por ejemplo por llantos o después de la regurgitación, o sencillamente la falta de maduración de la válvula de entrada al estómago.

Cuando el hipo impide que el bebé descanse adecuadamente puede ser motivo de consulta al pediatra.

La regurgitación.

Es la emisión de leche que todavía no se a digerido. Normalmente se debe a que el bebé ha comido demasiado y “echa” lo que no necesita o no le cabe en el estómago. También puede estar relacionado con la velocidad a la que come. Las recomendaciones son las mismas.

  • Prueba a usar una tetina más lenta.
  • Prueba a darle menos cantidad.

La regurgitación es un fenómeno fisiológico de autorregulación que no debe asustarnos. Solo en caso de que el pequeño regurgite todo lo ingerido y no esté ganando peso.

 

El control definitivo

“Vale, todo eso está bien. Pero ¿Cómo se yo que el niño está comiendo suficiente?”

Muy fácil.

  1. El niño se queda tranquilo después de comer. No quiere decir que tenga que dormirse, o algo así. Sencillamente queda saciado y relajado.
  2. El niño gana peso. Es importante hacer un seguimiento del peso del bebé cada semana durante el primer mes y cada 15 días durante los dos siguiente. El bebé debe ganar peso todas las semanas, aunque sea poco. Para hacerlo bien hay que pesarlo a la misma hora y con la misma ropa. Y teniendo cuidado que un día no sea justo después de comer y otro después de cambiarle el pañal. Si el bebé no gana peso en una de esas mediciones es motivo de consulta (en principio no de urgencia, pero si de hablar con su pediatra).

Te dejo unas fotos de algunas Leches infantiles que tengo por la farmacia para que veas la tabla de cantidades, pero en ningún caso se trata de leyes fijas, sino de orientaciones.

 

La lactancia es un proceso complicado. Sea como sea. Lactancia materna o de fórmula, siempre aparecen dudas o inseguridades. Recuerda que puedes preguntar a tu pediatra, que te aconsejará, también a tu matrona y también en tu farmacia. Los profesionales sanitarios estaremos encantados de ayudarte.

Si te parece interesante acuérdate de compartir y darle a me gusta y dejar un comentario.

¡Hasta la próxima!

 

 

 

PD. Como dije antes, te dejo unas fotos de leches infantiles con tablas de cantidades. Verás que son todas muy parecidas y siempre son recomendaciones generales.

Novalac 1 Enfamil premium 1 Blevit plus 1 Forte Nutri Natal Pro Alfa Almirón 1

 

 

 

 

El cordón umbilical y el alcohol de 70 grados

Ya tenemos a Mario en casa. Tanto la madre como él están genial. Ahora, tras la llegada del bebé toca implementar nuevas rutinas, entre ellas el cuidado del cordón umbilical. Con alcohol de 70 grados, eso sí.

El cordón umbilical

Cordón umbilical

Parece mentira que se deje en manos de padres, incluso de los primerizos, una labor que parece tan compleja. ¡Limpiar el cordón umbilical! La fuente de alimentación del niño hasta el nacimiento. Sin duda es una situación que crea mucha inseguridad y estrés. La explicación de porqué el equipo médico deja esta labor en las manos temblorosas de los padres es sencilla: Es muy difícil equivocarse y hacerle daño al niño.

Así que, calma. Ese rollo raro que sale del ombligo del bebé con una pincita amarilla en la punta se curará sin problemas.

El cordón da un poco de grima. Es sorprendentemente duro, transparente y se puede ver en u interior un poco de sangre seca y claramente los tres vasos sanguíneos que contiene. En poco días se va secando y oscureciendo y finalmente se desprende. Se cae entre la primera y la cuarta semana. Deja en el ombligo una pequeña herida que cura en tres o cuatro días.

La cura del cordón umbilical

Aquí van cuatro consejos para perderle el miedo, y ya de tener que manipularlo hacerlo con todas las garantías.

El cordón debe manipularse siempre con las manos limpias, recién lavadas. Puede tocarse y moverse. La zona es poco sensible para el bebé, y aunque llore no será de dolor. La lógica dice que manteniendo el cordón seco y alejado de cualquier agente patógeno no debería infectarse, sin embargo la Asociación Española de Pediatría sigue recomendando hacer una cura diaria.

Sigue las siguientes recomendaciones para hacerlo bien:

  1. Lávate las manos. Es una buena costumbre siempre antes y después de cada cambio de pañal o de cada toma de biberon o pecho. También es buena idea usar un antiséptico como el Sterilium, teniendo cuidado que tener las manos secas antes de tocar al bebé.
  2. Quítale la ropa al bebé y retira la gasa que posiblemente tenga puesta en el cordón.
  3. Coge una gasa o un bastoncillo y empápalo en alchol de setenta grados o en una solución de clorhexidina y limpia bien la zona, especialmente la zona de contacto del cordón con el ombligo. Puedes mover el cordón para arriba o para abajo. Hazlo con cuidado pero sin miedo.
  4. Retira la gasa mojada y seca muy bien la zona.
  5. Envuelve el cordón con una nueva gasa SECA
  6. Ponle el de nuevo el pañal, y dóblalo de manera que el cordón umbilical quede fuera del pañal y lejos de pises y cacas.

Es una técnica sencilla, que debe aplicarse al menos una vez al día.

Las claves

  • Desinfección:

    • El alcohol de 70º

      Habitualmente tenemos dos tipos de alcoholes a nuestra disposición, el de 96 y el de 70. Ese número designa que de 100 partes, 96 o 70 son alcohol y el resto es agua. El alcohol tiene una muy buenas propiedades antisépticas y desinfectantes. Es eficaz frente a bacterias, hongos y virus. Curiosamente, y en contra de la creencia popular, el alcohol de 70º presenta un efecto mayor frente a todos estos agentes que el de 96º. Además reseca menos la piel adyacente. El alcohol no está recomendado en heridas abiertas,sin embargo para el cordón es ideal porque favorece el secado, previene las
      infecciones y no deja ningún tipo de residuo. Eso sí, para ser eficaz necesita una permanencia mínima de 1 minuto en la zona que queremos desinfectar.

    • La clorhexidinaEs un antiséptico fantástico. En mi opinión debería desplazar el uso de alcoholes, povidonas, mercurocromos, etc. Es limpia, más segura que el alcoho. Y además suele venir en formato spray. Es menos secante qe el alcohol, pero es superior en todo lo demás. En la práctica puedes usar tanto el alcohol como la clorhexidina. Usa el que tengas en casa, si tienes que comprar, compra clorhexidina.
    • ¿Y el betadine? Está desaconsejado. No tenemos los resultados de las pruebas metabólicas (la prueba del talón) así que no debemos aplicar yodo.
  • Mantener la zona seca. 

    Hasta hace poco tiempo se recomendaba mantener la gasa impregnada alrededor del cordón, pero se ha descubierto que en algunos casos la piel maceraba y hacia que el cordón tardase más en secarse y caerse. Mantener la zona limpia y seca es la manera de que el cordón caiga lo antes posible y sin problemas de infecciones.

  • La gasa.

    Hay muchos tipos de gasa. Yo te recomiendo que para esto utilices gasas suaves de tejido sin tejer. No dejan hilos, se empapan bien y normalmente vienen dos unidades en cada bolsita esteril, perfecto para empapar una y limpiar y usar la otra como gasa seca.

 

Espero que estas cuatro ideas te den más seguridad a la hora de enfrentarte a este reto. La llegada del bebé a casa crea mucho estrés. ¡Qué la limpieza del cordón no te quite el sueño! (que para eso están las tomas nocturnas, los llantos y desvelos del bebé)

 

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Hoy empiezo a cuidarLe. La calma.

Hoy empiezo a cuidarLe

Tengo una buena noticia. Los que me conocéis personalmente ya lo sabéis. Voy a ser padre de nuevo. En los próximos días nacerá mi segundo hijo. En casa estamos preparando todo para su llegada. Ilusionados, contentos, expectantes, algo nerviosos y algo preocupados. Y eso que todo va estupendamente. Supongo que es lo normal. La llegada de un bebé siempre asusta un poco. ¿Vamos a dormir algo? ¿Seremos capaces de llevar el día a día? ¿El flamante hermano mayor lo llevará bien? Cuantas incógnitas.

Bienvenidos, tiempos revueltos.

Ya que me he enfrascado en esta aventura del blog (cuantas aventuras tengo últimamente) inicio una sección que llamaré Hoy empiezo a cuidarLe. En ella voy a poner pequeñas reflexiones del día a día, con un tono más desenfadado y personal.

Espero que os guste y que me acompañéis.

Monitores en el embarazo

Un padre farmacéutico

La bloguesfera está llena de blogs de madres. Y son geniales. Pero hay poca cosa de padres. A veces parece que somos invitados de piedra en esta historia y eso no es así, o no debiera. Siempre me da rabia cuando se habla de la “maternidad” y se olvida la “paternidad” ¿Es que no tenemos una tarea importantísima por delante? ¿Es que acaso no somos parte fundamental y necesaria de todo lo que supone tener un bebé? No, no estoy haciendo una defensa de nada enrevesado, no estoy siendo legalista, ni pretendo ser rancio.

Solo digo lo obvio, los padres estamos ahí para hacer parte del trabajo, una parte importante. No es justo que eso se nos arrebate.

 

Es nuestro derecho y nuestra responsabilidad.

No voy a hacer de esta sección un alegato de género. Pero como introducción me parece una reflexión importante. Mi mujer y yo tratamos de ponernos de acuerdo en todo lo que tiene que ver con nuestros hijos (el que ya tenemos y el que viene de camino) y aunque no es la parte más fácil de la vida en pareja, posiblemente sea la más bonita, la más importante y la más satisfactoria. No digo que lo hagamos siempre bien. Ni mucho menos, o que todo sea fácil y de color de rosa. Para nada. Pero cada uno trata de suplir carencias del otro, cada uno aporta seguridad frente a las inseguridades del otro. Y así la vida se va abriendo paso, gracias al consenso, a los acuerdos y a cerrar el camino de los reproches. No pretendo ponerme como ejemplo de nada. Solo reflexiono a vuela pluma.

Durante el embarazo, calma.

El monstruo de coles verde

¿No conoces al amigo de la foto? Pues vete buscando el cuento del monstruo de colores. ¡Todo un hit!

El color verde es el color de la calma.

Creo que un primer buen consejo que me aplico a mi mismo y a mi mujer es: mantén la calma. Esto vale para madres, padres, abuelos, hermanos y primos lejanos. La calma es una actitud clave.

Todo el proceso del embarazo es complicado. Mantener la calma es difícil. Hay muchos consejos importantes en esta etapa para la futura mamá ¿Quieres ejemplos? Vale: aliméntate bien; hidrátate por dentro y por fuera; mantente activa; toma los suplementos que te recomiende tu gine; descansa lo suficiente; estate atenta a las necesidades específicas de cada persona y cada momento, por ejemplo si es verano usa protección solar, si se te pone tirante la piel usa cremas que aumenten la elasticidad, etc. Hay miles de consejos y buenos hábitos que puedes encontrar a lo largo y ancho de internet. Pero hay poca filosofía de base. Creo que mantener la calma es una actividad clave en la vida. Nos permite pensar, actuar con cabeza, guiados por nuestros valores y nuestros objetivos sin dejar que sentimientos y emociones puntuales nos controlen.

Es más facil decirlo que hacerlo.

Ya se, ya se. Es muy fácil decirlo. Y muy difícil llevarlo a cabo. Y alguno no tardará en decir que es todavía más fácil decirlo cuando no soy yo quién está embarazado y no disfruto de los altibajos emocionales propios de las embarazadas. Ante eso puedo deciros que los hombre también pasamos altibajos emocionales durante el embarazo. Aunque no nos guste reconocerlo. Aunque no esté socialmente tan aceptado. A mi ya me da igual que penséis que soy un poco “moñas” . Así que sí. Los hombres tenemos miedos y dudas y estamos intranquilos durante el embarazo. También tenemos emociones encontradas, también estamos en la cuerda floja muchas veces. Mujeres, no estáis solas. Estamos en el mismo barco, aunque en posiciones muy diferentes.

Desgraciadamente no tengo las claves para lograr la calma. Solo trato de pensar en los beneficios, y el que más me convence es el de mantener la integridad. Es decir. Cuando actuamos bajo los efectos de las emociones transitorias, o de los sentimientos momentáneos estamos perdiendo el control. Estamos dejando que sean esos picos emocionales los que definan nuestros hábitos y eso es un error. Debemos guiarnos por nuestros valores y nuestros objetivos y darles a las emociones y los sentimientos el sitio de honor que merecen. Pero ellos no tienen que llevar el timón y definir quienes somos.

Estamos juntos en esto

Esta es la conclusión a la que llego hoy. Aunque la mujer es la que da a luz, la que tiene que pasar por el trance más complicado, hombres y mujeres estamos juntos en esto de ser padres. Así es como yo quiero vivirlo. Y podemos empezar a trabajar juntos en estar un poco más calmados y tranquilos. Aquí van unos cuantos consejos:

  • Hablad, compartid. Vais a ser padres juntos, compartid la experiencia, empezando por el embarazo. Tanto si es una buena experiencia como una mala. No os juzguéis, sencillamente vividla juntos.
  • Planead cosas que os gusten. Ir a cenar fuera, ir al cine. Invitar a unos amigos a casa. Cosas que no os den demasiado trabajo, pero mantengan vuestra mente y cuerpos ocupados.
  • Leed cosas sobre el embarazo, pero no solamente eso. Y te lo digo yo que estoy escribiendo este post. ¿Te gusta la literatura fantástica? pues elige una buena saga, de esas que hay que leer con un papel en la mano para anotar quién es hermano de quién. ¿Te gusta la novela histórica? Pues ya sabes, Alatriste tiene un montón de aventuras, y siempre se puede releer Los pilares de la tierra..
  • ¿Tenéis Netflix? ¿MovistarPlus? Es hora de elegir una buena serie. ¿Ya habéis visto las dos primeras temporadas de TwinPeaks?
  • Planead vuestra actividad física. Un consejo básico para embarazadas es mantener una actividad física rutinaria. Planearla y llevarla a cabo libera mucha tensión, física y emocional. Tratad de hacer actividades físicas en entornos agradables. Un parque, una playa, una buena ruta de senderismo… Por favor, tened en cuenta lo avanzado del embarazo… que no os pille el toro.
  • Manteneos ocupados pero pedid ayuda cuando la necesitéis. Hay muchas tareas pendientes, y yo os estoy diciendo que sigáis activos. Pero escuchar a vuestro cuerpo, si necesitáis ayuda, pedidla. Seguro que tenéis amigos dispuestos a echaros una mano cuando las fechas se precipiten. Montando la cuna y el armario, haciendo una compra, llevando a vuestro otro hijo al parque, cuidando de los perros (se me ve el plumero? Sí, nosotros ya contamos con amigos que van a hacer todo eso por nosotros. Muchas gracias, se agradece mucho.)
  • Si surgen dudas, acudid a un profesional sanitario. Internet es muy jugoso, y, aunque cada vez hay más buena información, es muy difícil cribar qué información es interesante o aplicable en vuestro caso. Investigad lo que queráis pero confiad en los profesionales sanitarios que tenéis cerca. Preguntadles si tenéis varias opciones, dadles la lata. Dadnos la lata. No os quedéis con dudas. Que para eso estamos.

 

 

Gracias por iniciar esta aventura conmigo. Si te gusta o te parece interesante dale a megusta y comparte esta entrada en tus redes sociales. Muchas gracias!