A las 3 serán las 2. El cambio de hora.

Esta noche a las 3 serás las 2, pero solo la primera vez. Por favor, que nadie entre en bucle.

Desde que los móviles han aprendido a cambiar la hora los cambios de hora ya no son nada divertidos. -¿Era para “adelante” o para “atrás”? ¿Dormimos una hora más o una hora menos?- todo eso queda olvidado. Ahora nos levantaremos, veremos la hora en el movil, ajustaremos la hora de nuestro reloj de muñeca (si no es un smartwatch) y listo. Atrás quedan las aventuras de las abuelas cambiando 10 minutos cada día para que la cosa no fuese tan brusca (esto es verídico).

El cambio de hora

Antes de que surja la duda. En la madrugada de hoy, noche del sábado 28 al domingo 29, los relojes se atrasan y a las 3 volverán a ser las 2. De manera que, sí, TENDREMOS UNA HORA MÁS DE SUEÑO. Esa noche dormiremos una hora más, a no ser que hagas el cabra y aproveches para trasnochar más de la cuenta (como suelo hacer yo) y “quemo” el beneficio de la hora de otra manera. Pero el cambio de verdad llegará mañana, cuando a las 18:37 comience a oscurecer y a las 20:12 sea noche cerrada, frente a lo que ocurrirá hoy mismo cuando el ocaso comience a las 19:36 y será noche a las 21:10. (esta info la puedes ver aquí, aunque hay que jugar un poco con el tema del cambio de hora).

¿Qué puede suponer para nuestra salud?

Suponiendo que los lunes te levantes habitualmente a las 8:00. Te estarás levantando una hora más tarde, a las 9:00; comerás una hora más tarde; cenarás una hora más tarde y te acostarás una hora más tarde. Y esto, aunque no lo parece, crea conflictos. En los primeros días tu reloj interno y el externo estarán desajustados. Como ocurre en el JetLag. Ya sabemos lo que es el JetLag, algunos lo hemos vivido en nuestras carnes y otros solo de oídas. Sus síntomas son:

  • Alteración del sueño
  • Fatiga diurna
  • Dificultad de concentración
  • Malestar general
  • Mal humor

Los síntomas se agravan en dos circunstancias:

  1. A más cambio de horas (más husos horarios) los efectos serán más fuertes, y más duraderos.
  2. La falta de descanso al llegar al destino enlentece el proceso de adaptación.

-¿Me va pasar todo esto mañana?- No, tranquilo. El efecto del cambio de hora es una especie de mini JetLag. Algunas personas notarán cierto grado de somnolencia, mal humor, fatiga, cambio del sueño… los síntomas son leves y se pasan en pocos días.

¿Pero de cara a la salud….?- Tenemos que irnos a las estadísticas. Los días después de los cambios de hora hay un aumento de eventos agudos cardiovasculares, como infartos o ictus, y también hay un incremento de accidentes de tráfico. El efecto es más evidente en el cambio de hora de la primavera, pero en otoño también ocurre. Curioso. Así que aunque hablamos de síntomas banales y de pocos días, el resultado final se paga bastante caro.

¡Pero mis síntomas son mucho peores!

Es posible, pero es que se mezclan dos cosas.

  1. El pequeño estrés que sufre el organismo por la desincronización de los relojes interno y externo.
  2. Que es otoño, y en otoño todo se ve más negro.

Lo digo así, en tono de broma, pero no pienses que no es en serio. En otoño el tamaño de los días decrece rápidamente, vivimos con muchas menos horas de luz y, ¡oh! ¡sorpresa!, resulta que la luz solar tiene un efecto drástico en nuestro organismo. La síntesis de vitaminas cambia, muchas hormonas dependen del ciclo luz-oscuridad y todos esos efectos se agravan con el pequeño estrés del cambio de hora. Pero la culpa, digamooos orgánica (a mi sale “la etiología”, el origen del asunto) no es por el cambio de hora, sino por la llegada de los rigores otoñales.

También se ha visto que este cambio afecta anímicamente. No es lo mismo vivir con 10 horas de luz en otoño-invierno,  que con 15 o incluso más como nos ocurre en galicia. Aquí estamos acostumbrados a salir de trabajar y que sea totalmente de día. Aun tenemos tiempo incluso de ir a la playa (si es que en determinado momento del año anochece bien pasadas las diez de la noche!!) Y claro… de pronto el sol se mete a las 6 y media y nos viene el decaimiento y la depresión

¿Qué podemos hacer?

Primero hay que asumirlo. No siempre es verano. Y aunque este año llueve poco (demasiado poco) el hecho es que se acerca el invierno (si, tenía que decirlo). Los consejos generales para el día del cambio de hora, y también para el resto del otoño son los siguientes:

  • Duerme. Estar descansado prepara al organismo para cualquier cambio de esta naturaleza. El estrés y la falta de horas de sueño agrava los síntomas.
  • Bebe. Agua. Aclaro lo del agua, que luego hay que aprovecha para “salir” una hora más y beber sustancias espirituosas. Estar bien hidratado es importante siempre.
  • Come bien. Intenta comer ligero. El exceso de comida se relaciona con decaimiento postprandial. Uy, esto me ha quedado un poco raro. Vamos, que comer demasiado se relaciona con modorra (así todo el mundo lo entiende).
  • El domingo, relaaaaajate. Tengo los domingos plagados de compromisos sociales. Y eso está muy bien, pero este domingo tómatelo con algo más de calma.

Ayuda externa

Si buscas algún tipo de ayuda “externa”, puedes acudir a algunos complementos nutricionales. Si es así recuerda que:

  1. Las vitaminas solo son esenciales en estados carenciales, en general cuando hay problemas de absorción, o cuando no se come lo suficiente. Con la excepción de algunas que, a dosis altas, adquieren efectos terapéuticos (como ocurre con el grupo B de cara al dolor de espalda, por ejemplo). Tomar vitaminas NO DA ENERGÍA, y es una tontería en una persona sana que hace una dieta correcta.
  2. Los excitantes tampoco ayudan. Complementos plagados de cafeína, taurina, guaraná y otros excitantes pueden tener sentido usados puntualmente, si se necesita hacer un esfuerzo extra. Físico o intelectual. Pero para este decaimiento relacionado con el otoño no son lo más adecuado.
  3. Cuidado estos días si tienes problemas de sueño y usas complementos para bajar de peso. Muchos de ellos tienen excitantes. Especialmente los quemagrasas. Si no sabes si lo que usas los tiene pregunta en tu farmacia de confianza. (o pregúntame a mí y te contesto encantado).
  4. Existen complementos energéticos no excitantes. Se basan en dejar disponible energía para que el organismo la use si es necesario. Por ejemplo las Jaleas Reales. Como a veces me piden que me moje y diga nombres de productos como ejemplo os hablo de los Energy de Homeosor. Jaleas de calidad, que se notan. Tienes la energía si la necesitas, pero no son excitantes.
  5. Si necesitas ayuda para dormir, te recomiendo que leas las entradas sobre el sueño (I y II)

Conclusiones

El cambio de hora supone un pequeño estrés para el organismo, que puede grabar los síntomas de la astenia otoñal. Recuerda que estos días hay más accidentes de tráfico, y más eventos cardiovasculares, así que toma las medidas oportunas. Cuida tu sueño, tu hidratación y alimentación. Si necesitan alguna ayuda para sobrellevar estos días, yo te recomiendo que recurras o a los complementos nutricionales o a la fitoterapia. Recuerda que pasado el invierno llegará la primavera, con días que crecen y mucha más luz.

Espero que pases una buena noche con doble ración de 02:00 am, y acuérdate de que la hora solo se cambia la primera que sean las tres. La segunda tienes que dejarla pasar.

¡Un saludo!

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