El Adiro está en faltas.

El Adiro es el medicamento más vendido en España. Dieciocho millones de cajitas al año… casi nada. Pero ahora no se vende ni uno… porque no lo hay. Desgraciadamente los farmacéuticos estamos acostumbrados a lidiar con estos temas. “Está en faltas” nos decimos unos a otros… y a veces se lo decimos así a los pacientes que nos miran con cara rara. En esta pequeña entrada os explico qué es una “falta” y “qué pasa con el Adiro”.

Ayer llegué pronto a la farmacia y paré a tomar un café antes de abrir. -“Hombre Adrián! Contigo quería yo hablar.” –un habitual de la farmacia– “Hola. ¿Qué tal? ¿Qué pasó?”- “Me han dicho por ahí que ya no hay Adiro. Y yo lo tomo desde hace muchos años. ¡Y dicen que ya no lo  va haber más! ¿Qué puedo hacer?”- Así que me puse a dar una explicación en medio de la cafetería de qué estaba pasando. Hoy se me ha ocurrido contarlo por aquí. Creo que habrá muchos interesados.

El Adiro

El Adiro es un “antiagretante plaquetario”, eso quiere decir que impide que las plaquetas se peguen unas a otras (la agregación de las plaquetas es una de las fases de la coagulación de la sangre). Se utiliza para evitar la creación de trombos en pacientes de alto riesgo, ya sea por que se les ha practicado alguna intervención o porque han padecido algún problema coronario.

Su principio activo es el ácido acetilsalicílico (sí, sí, el mismo que el de la aspirina). En España existe el Adiro 100mg y el Adiro de 300mg. La aspirina sería lo mismo pero de 500mg. Afortunadamente existen genéricos y también otras alternativas terapéuticas similares. Digo afortunadamente y en un momento vas a ver por qué lo digo.

El Adiro está en faltas: HORROR. Eso quiere decir que no lo hay en las farmacias o que nos llega a cuenta gotas. ¿Que ocurre? Bayer, la farmacéutica que lo fabrica, ha comunicado que tiene problemas de producción debidas a una reforma en su mítica planta de producción de Leverkusen (se ve que lo de las reformas que son complican también ocurre en Alemania). Se prevé que se restablezca es abastecimiento a finales de Julio… pero pongamos mediados de Agosto ya que en verano todo va más despacio.

Las faltas

Desgraciadamente esto de las “faltas” es un problema habitual. Al punto de que los farmacéuticos nos hemos puesto de acuerdo (cosa no tan fácil) en crear el CISMED, un sistema para informarnos los unos a los otros de qué medicamentos están en este momento en falta. El CISMED de la primera decena de Julio dice que hay veinticinco medicamentos en faltas. Algunos muy conocidos como el Adiro, el Nolotil, el Urbason, el Bactroban, y otros un poco menos como el Lavestra o la Espironolactona Accord.

¿Pero qué es una falta? Imaginemos un medicamento del que se dispensan cien mil unidades al mes en toda España. De pronto, el laboratorios tiene un problema de fabricación, ya sea por un accidente en la fábrica, por un problema de Lotes, o porque surge algún problema en la disponibilidad del principio activo. Entonces el laboratorio se da cuenta de que tiene doscientas mil unidades de reserva pero no va a poder fabricar durante cuatro meses… faltan otras doscientas mil unidades. No van a ser capaces de surtir a todos los pacientes. En cuanto lo saben informan a la Agencia Española del Medicamento (y a la europea si es de distribución europea). Tienen que explicar el motivo y dar una fecha prevista de reabastecimiento. En ese momento el medicamento pasa a estar “en faltas” y o bien nos van mandando uno o dos a la semana (muchos menos de los necesarios) o directamente no nos mandan ninguno. Eso a criterio supongo que del propio laboratorio.

¿Y qué pasa con todos esos pacientes que se quedan sin tratamiento?

Pues hay varias opciones.

  • Si es un medicamento con alternativa genérica la sangre no llega al río. Algunos pacientes se verán en la obligación de sustituir el medicamento habitual por otro fabricado por laboratorio pero con la misma composición. Esa es una sustitución que, en caso de necesidad, podemos hacer en las farmacias.
  • Si es un medicamento sin alternativa genérica pero posibilidades de alternativas terapéuticas. Puede ocurrir que un medicamento esté en faltas y que no exista el genérico, pero existen otros del mismo grupo terapéutico con una indicaciones similares. En ese caso, los pacientes tienen que ir al médico y él decidirá que otra alternativa se le dará. Es un poco más engorroso porque le paciente tendrá que ir al médico para poder seguir en tratamiento.
  • Si es un medicamento sin alternativa de ningún tipo. En este caso el paciente acudirá al médico que intentará ver si existe alternativa terapéutica aunque no se ajuste tan bien al paciente. Si existe, se la recetará. Si no hay forma, entonces se dispara un sistema de importación de medicamentos. El Servicio de Gestión de Medicación Extranjera importará unidades del medicamento para que aquellos pacientes concretos que demuestren, vía informe médico, que no pueden pasar sin la medicación y que no hay alternativa eficaz y segura para ellos. En galicia esto depende directamente de la Subdirección Xeral de Farmacia del SERGAS y en cada comunidad autónoma dependerá de su Sistema de Salud. Estos pacientes podrán recoger los medicamentos en las oficinas habilitadas (no en las farmacias). Y esto hace que la adherencia terapéutica caiga a cifras ridículas, pero este es otro tema.

Conspiranoia.

La falta de medicamentos es una cuestión grave que puede poner el riesgo la salud de muchos pacientes. Sin embargo siempre hay hueco para las teorías de la conspiración. Yo no voy a exponer ninguna teoría, pero os dejo algunos datos.

  • Ante una falta, algunos laboratorios pueden ver su facturación multiplicarse. Es el caso de las alternativas genéricas y de las alternativas terapéuticas no genéricas.
  • Puede que un laboratorio que fabrica en Alemania venda el mismo producto en dos países a dos precios diferentes… En España tenemos los medicamentos más baratos de toda Europa. ¿Adivinas cuál es el país con más desabastecimientos?

Conclusión

Las faltas nos afectan a todas las farmacias. En general todas nos surtimos de los mismos proveedores, y las faltas como la del Adiro llegan a todos. Puede ocurrir que una farmacia haya pedido Adiro para dos años justo antes de la falta, pero es poco habitual. Y eventualmente también se le agotará, sobretodo en caso de un medicamento de tan alta rotación. Lo bueno es que cuando el medicamento vuelve a estar dispone llega a todas las farmacias muy muy rápido gracias a una impresionante estructura de distribución farmacéutica. En España tenemos una distribución espectacular. Y es bueno que lo sepáis. Veintemil farmacias en toda España se abastecen con dos o hasta cuatro o cinco pedidos diarios, incluso de varios proveedores. Eso hace que los medicamentos lleguen rapidísimo a todas las farmacias.

Si eres usuario de Adiro, las alternativas son fiables, seguras y eficaces. Tal vez tengas suerte y encuentres alguna cajita de Adiro (alguna van mandando muy poco a poco), pero si tienes que cambiar, puedes hacerlo con total seguridad.

 

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¡Saludos!

Adrián Acuña