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Botiquín de Navidad V. Época de excesos emocionales.

Siempre me ha gustado la Navidad. Está llena de recuerdos entrañables. Los nervios por los regalos; el cine con mi hermana la tarde de noche buena para calmar los nervios (y dejar en paz a mi madre…); las obras de teatro y los eternos ensayos de los sábados por la mañana; las nochebuenas cantando de casa en casa por el pueblo hasta la mañana, y la mañana de navidad durmiendo en casa de mis amigos Alan y Dani; los musicales navideños presentados ante miles de personas; las giras navideñas del Coro Gospel; las cenas en familia; las comidas el 25 en casa de mi abuela (con tarta de cumpleaños incluida); el agobio de los invitados cuando toda la familia de mi mujer (mi otra familia) vienen a cenar a casa; las nochebuenas de “tupper” lleno de cigalas en la farmacia cuando toca guardia.

Llenamos las Navidades de experiencias intensas que atesoramos y guardaremos para siempre.

Los excesos emocionales.

Hace ya muchos años fui a ver El Retorno del Rey, la tercera y última parte de la trilogía de El Señor de los Anillos con mi amigo David. Al terminar me miró y me dijo algo así como: “¿Y ahora qué?… no tenemos nada que esperar del año que viene.”“No te preocupes compañero, ahora podemos esperar a que salga la versión extendida.”  Durante todo el año acumulábamos expectativas, releíamos los libros, revisionábamos las pelis (de forma un tanto obsesiva, la verdad) y volcábamos muchas emociones en aquella tontería. En realidad los dos sabíamos que era una tontería. Éramos nosotros los que la cargamos excesivamente de emoción y los que, ante el abismo del vacio inminente, temíamos por nuestro bienestar y nuestro propio futuro. Viendo los créditos estábamos sentados con la lagrimilla en el ojo los tíos que estaban a nuestro lado reían y comían las palomitas que les quedaban y apuraban el último trago de coca-cola, ajenos a nuestra efímera desgracia.

La navidad es la época de excesos por excelencia. Excesos decorativos también pero especialmente excesos emocionales. Y así pasamos de las felices navidades infantiles, donde todo es pasión y emociones positivas, donde vivimos momentos que atesoramos el resto de nuestras vidas, a Tristes Navidades en las que todo son ecos del pasado, echar de menos a quién falta y sentir que tiempos pasados fueron mejores.

Ya veis, hoy me he puesto sentimental. Vaya, empecé pensando en el botiquín de navidad y mira dónde me han llevado las palabras.

Lo que quería decir es que la Navidad es un momento de excesos y hay que estar prevenido. Tanto en lo emocional como en los posibles problemas de salud que asoman la patita en esta época.

Vamos al lío.

El botiquín de Navidad.

Para los excesos emocionales.

Mantener la calma es mantener la salud. En esta época no es difícil perder los nervios. Sigue estos pasos para evitar estados de ansiedad innecesarios:

  • Duerme bien. Dormir bien es el primer paso para el equilibrio emocional. Si te cuesta dormir puedes ver esta miniserie de minientradas sobre el tema.
  • Mantén tu piel cuidada, limpia e hidratada.¿Pero cómo dices esto en los excesos emocionales?– La piel y el sistema nervioso están íntimamente relacionados. Los que saben del tema dicen que tanto la piel como el sistema nervioso provienen del mismo tejido embrionario y por eso muchas patologías del sistema nervioso tienen síntomas específicos en la piel, y lo mismo en dirección contraria. Cuidar la piel, mantenerla hidratada calma los nervios. Sigue una rutina de cuidado sencilla y adecuada a tus necesidades. Lo mínimo es un gel dermatológico suave y una loción hidratante corporal básica si no tienes necesidades especiales. Recuerda que el producto bueno, malo, caro o barato depende de tus necesidades. Un gel de un euro que te provoque una irritación es un gel muy muy caro, y uno de 19 euros que calma la piel atópica durante un brote puede resultar un buen precio.
  • Haz ejercicio moderado. Un paseo es ejercicio cardiosaludable cuando entras en calor. Todo lo demás no cuenta.

Para los excesos gástricos.

  • Cuida lo que comes. Ya sé que es Navidad y todos queremos disfrutar de la buena mesa, sobretodo los que somos de buen diente. Pero se puede disfrutar sin excederse. En Galicia decimos “o mal que me fai polo ben que me senta”. Aquí las fiestas y la comida están profundamente ligadas y no es fácil separarlas.
  • Los gases. Si tienes problemas de gases te recomiendo comer despacio y evitar los productos que más problemas causan, como las bebidas con gas y algunas verduras como el brécol. Si ya tienes el problema encima te recomiendo un complemento llamado GAX RAPID del laboratorio PRODECO. Formulado con activos naturales elimina el gas y evita su formación. Llevamos recomendándolo unos meses en la farmacia y el resultado es fabuloso.
  • Diarreas. Como resumen, si tienes diarrea en estas fechas puede ser por varios motivos, uno de ellos una toxina. Si puedes lo mejor tomar un suero con probiótico durante las primeras 24 horas, a partir de ahí puedes acudir a medicamentos como la loperamida, pero siempre hablando con el farmacéutico para asegurar que puedes tomarlo en función de tus circunstancias. También hay interesantes alternativas naturales. Aquí más info.
  • Empachos o malas digestiones. Ya está. Ya has pasado el límite y ahora te arrepientes de haber comido tres chorizos, ocho costillas saladas, un buen trozo de lacón enorme y mucha verdura. Ahora te sientes hinchado, hace horas que comiste y sigues sintiendo plenitud. Tienes la digestión detenida e incluso dolor de estómago. Hay dos alternativas interesantes, el Pancreoflat es un medicamento con enzimas digestivas que te ayudará a reactivar la circulación, el STOMACH DIGESTIVE de PRODECO reactivará tu digestión y evitará problemas asociados como gases, diarreas o estreñimiento asociado y formulado con activos naturales.
  • Recuerda que el omeprazol no es un protector para los excesos gástricos. No te automediques, acércate a tu farmacia y comenta tus síntomas. Los farmacéuticos sabremos darte una solución adaptada a tus necesidades.

Para los excesos de virus y bacterias.

Recuerda que la mayoría de los procesos como catarros o gripes son de origen vírico. Incluso aquellos que cursan con moco espeso. En estos casos el antibiótico no está indicado y usarlo de forma irresponsable puede llevar a problemas en la persona y grabes problemas de salud en la población. Los antibióticos deben ser prescritos por un médico después de hacer un diagnóstico.

  • Lávate las manos o usa geles hidroalcoholicos. Una forma sencilla de evitar contagios.
  • Usa agua de mar para limpiar la nariz. Despeja las fosas nasales y libéralas de patógenos.
  • Airea la casa todos los días. Evita los ambientes cargados.
  • Evita lugares muy concurridos. Los contagios vienen por la aglomeración de gente en lugares cerrados.

Por último y más importante.

  • No olvides tu medicación. Son días de cambios, de estrés, de viajes… usa tu medicación tal como te lo ha recomendado tu médico o tu farmacéutico. Los medicamentos son eficaces cuando se toman adecuadamente.

 

El último consejo es el más fácil:

DISFRUTA DE LAS FIESTAS. La Navidad es un buen momento para poner la cabeza en orden, disfrutar de las personas que nos rodean, ser consciente de que el tiempo pasa de forma inexorable.

 

Feliz navidad a todos.